Nuevos tratamiento avanzados para la estenosis de canal

La estenosis de canal lumbar

Con el creciente envejecimiento de la población, la estenosis de canal es una patología cada vez más frecuente. En este artículo veremos por qué se produce, y cómo es posible tratarla en la mayoría de los casos sin necesidad de cirugía con los nuevos tratamientos de la unidad del dolor. 

La estenosis de canal es una patología degenerativa de la espalda que causa estrechamiento de la médula y los nervios raquídeos, en algún punto de su anatomía. 

La estenosis de canal es una patología muy frecuente en la población mayor. La cifra exacta de prevalencia se desconoce pero se estima que alrededor del 20% de la población mayor a 65 años tiene algún grado de estenosis de canal, y el 4% presenta una estenosis severa (canal <10mm).

Aunque el 35% de los pacientes con estenosis de canal son asintomáticos, tener estenosis de canal lumbar en una prueba de imagen multiplica por 3,6 el riesgo de presentar dolor lumbar.

Posibles causas de la estenosis de canal

normalmente vamos a poder separar la estenosis de canal en tres apartados dependiendo de cual sea la causalidad:

  • Traumática: Debido a una lesión o bien mediante un traumatismo que ha provocado una alteración en los tejidos que componen la columna vertebral. 
  • Degenerativa: Como bien dice su propio nombre, viene causada por la degeneración que sufre la columna debido a los procesos naturales del envejecimiento.
  • Congénita: esta vertiente está presente desde el mismo momento del nacimiento, la cual está causada por una malformación en la columna que se ha generado por el desarrollo físico. 

La causa degenerativa es el causante de  más del 90% de los casos, y se produce por la  artrosis de los discos intervertebrales y las articulaciones de la espalda. Con la edad el disco intervertebral lumbar va perdiendo altura y disminuye el agujero por donde salen las raíces nerviosas, llamado foramen. Además, las articulaciones posteriores de la espalda (las articulaciones zigo-apofisarias) y los ligamentos de la espalda suelen hipertrofiarse con la edad, contribuyendo a la estenosis de las raíces lumbares. 

¿Qué síntomas da la estenosis de canal?

En la mayoría de los casos, la estenosis de canal lumbar no presenta síntomas al principio y cuando se presentan suelen ser progresivos. El síntoma más común es el dolor al caminar, que comienza en los glúteos y baja por las piernas dificultando el andar, por lo que el paciente requiere detenerse y descansar. Este fenómeno se denomina claudicación neurológica, y suele ir acompañado de debilidad muscular, pérdida de fuerza o pesadez al caminar, y sensación de hormigueo o entumecimiento.

La estenosis de canal en muchos casos se acompaña de otros síntomas asociados a la artrosis lumbar (síndrome facetario), en forma de dolor en la zona lumbar cuando se está mucho tiempo de pie en la misma postura. Además suelen ser habituales los episodios inflamatorios sobre las raíces comprimidas, lo que ocasiona crisis de ciática, que al final suelen hacerse recurrentes o crónicas. 

Diagnóstico y tratamiento de la estenosis de canal lumbar

El diagnóstico de la estenosis se determina mediante imágenes de resonancia magnética conjuntamente con la sintomatología que presente el paciente. También son útiles las pruebas electrofisiológicas para determinar el grado de afectación motora y sensitiva.

El tratamiento inicial recomendado es el conservador; una pauta corta de antiinflamatorios (1-2 semanas), junto con ejercicios de fisioterapia y estiramientos. Además es deseable corregir la obesidad pues es un factor de riesgo importante para este problema. Es recomendable el uso de medicación tipo gabapentina o pregabalina, aunque hay que tener en cuenta el aumento de riesgo de caídas que producen, y los pacientes mayores no siempre los toleran bien por la sedación que producen.

Se observará la evolución del paciente, y si después de esto, el paciente no presenta mejoras, el tratamiento recomendado serán las infiltraciones epidurales, las cuales resultan efectivas y seguras para tratar el dolor lumbar.  

Como último recurso, la cirugía estará indicada si fracasan las medidas anteriores o el paciente sufre un grado severo de afectación neurológica, y su condición clínica le permite afrontar este tipo de cirugía.

¿En qué consisten las infiltraciones epidurales?

Las infiltraciones o bloqueos epidurales consisten en inyectar directamente en el espacio epidural, medicamentos antiinflamatorios, esteroides y/o ozono que pueden ir combinados o no, con anestésicos locales, estas inyecciones tienen el objetivo de desinflamar el nervio afectado y aliviar de esta manera el dolor. Este tratamiento es considerado poco invasivo para el paciente, por lo que generalmente no requiere reposo y podrá reincorporarse a su rutina poco tiempo después de la intervención y observar las mejoras en corto tiempo. 

El espacio epidural es donde se suministra el tratamiento, en esta zona se encuentran numerosos nervios, grasa y venas, el cual está ubicado dentro del canal vertebral, esta zona es la que rodea las membranas que envuelven a la médula espinal. Este tratamiento basado en infiltraciones de esteroides en la zona epidural es totalmente distinto a la anestesia epidural, aplicada en otros casos, como cirugías y partos.

La eficacia y seguridad de las infiltraciones epidurales aumenta si se emplea el ozono como suplemento pues permite reducir la necesidad de corticoides y sus efectos secundarios, permitiendo además realizar una epidurolisis más efectiva.

Descripción del procedimiento de bloqueo epidural / epidurolisis

El médico realiza el procedimiento de infiltraciones de acuerdo a la técnica de abordaje más recomendable en cada caso, que puede ser:

  • Infiltración Interlaminar: el medicamento se suministra en el espacio entre la lámina vertebral (espacio epidural posterior).
  • La Infiltración caudal: esta técnica de abordaje se realiza a través de la abertura que se encuentra en el extremo inferior del canal sacro llamado hiato sacro, el cual forma parte inferior de la columna vertebral, en esta técnica se debe suministrar mayor volumen de fármaco para que llegue al nivel afectado.
  • Y la Infiltración transforaminal: se deposita el medicamento en el foramen intervertebral (agujero vertebral),  permitiendo que pase directo al foco del dolor, en el espacio epidural ventrolateral.

Epidurolisis con catéter: se accede al espacio a tratar a través de un catéter especial que se inserta por vía caudal. El catéter se retira al terminar el procedimiento. Hay varios catéteres en el mercado,  con finalidades diferentes, Por ejemplo con el catéter RCE podemos hacer una radiofrecuencia pulsada (fría) sobre la raíz nerviosa que queramos tratar. Con el nuevo catéter dirigible fora-B se pueden tratar mediante epidurolisis con balón las estenosis foraminales. 

Estas técnicas son realizadas con equipos tecnológicos adecuados para llevar un debido control fluoroscópico, el cual permite ver  imágenes en el momento, lo que es ideal para dirigir el abordaje y guiar la aguja para garantizar la localización correcta del espacio y suministro del fármaco. Todas son técnicas ambulatorias. La mayoría de los pacientes presentan una considerable disminución del dolor lumbar con el tratamiento de infiltraciones epidurales, mejorando considerablemente su calidad de vida. 

¿Qué otros tratamientos de la unidad del dolor son útiles? 

Ya hemos hablado de cómo los bloqueos epidurolíticos con ozono son útiles para tratar el dolor y la claudicación de la marcha, así como los síntomas de ciática causados por una estenosis de canal central o foraminal. Sin embargo existen otras técnicas que son útiles en algunos casos.

Por ejemplo, si predomina la clínica lumbar sobre la ciática, suele ser necesario combinar la infiltración epidural con un tratamiento de radiofrecuencia sobre las articulaciones lumbares.

O en caso de existir una discopatía compresiva en algún nivel, con el fin de reducir el tamaño de esta y así mejorar la estenosis y el dolor, las técnicas discales son también muy útiles.

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CONCLUSIONES

La estenosis de canal es un problema de salud cada vez más frecuente, y que ya afecta a la calidad de vida de millones de personas de edad avanzada. Existen alternativas a la cirugía para estos pacientes. Las técnicas de las que disponemos en la unidad del dolor, junto con un programa de rehabilitación, permiten controlar el dolor en la mayoría de los pacientes con estenosis de canal.

Si después de leer este artículo piensas que ya has visto lo suficiente y quieres acceder a los tratamientos específicos de la unidad del dolor para tratar esta dolencia, visita mi perfil de contacto.

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