¿Qué es una hernia discal? Descubre los tipos y cuál es más grave

Todavía no hay valoraciones.

¿Te han dicho que tienes una hernia discal en la resonancia y no sabes qué significa exactamente? Es una situación muy común, y no solo en personas mayores: también puede aparecer en gente joven, sana y deportista. Entender el informe puede resultar confuso, especialmente cuando aparecen términos como abombamiento, protrusión, extrusión o secuestro discal.

En esta guía encontrarás una explicación clara de qué es una hernia discal lumbar, cómo se clasifica y por qué el dolor no siempre depende del tamaño. También verás por qué las zonas L4-L5 y L5-S1 son las más afectadas y qué señales deben hacerte consultar con un especialista.

¿Qué es un disco intervertebral y por qué puede herniarse?

La columna vertebral está formada por vértebras apiladas una sobre otra. Entre cada vértebra hay un disco intervertebral, que funciona como un amortiguador, similar a un cojín.

El disco tiene dos partes:

  • Núcleo pulposo: zona central, blanda y gelatinosa.
  • Anillo fibroso: capa externa más firme que contiene al núcleo.

Hablamos de hernia discal cuando el núcleo pulposo se desplaza hacia fuera a través de una fisura o zona debilitada del anillo fibroso. Ese material puede irritar estructuras cercanas, especialmente las raíces nerviosas, y provocar dolor u otros síntomas.

Abombamiento, protrusión, extrusión y secuestro discal: diferencias

En los informes de resonancia suelen aparecer distintos grados de alteración del disco. No todos implican lo mismo ni tienen la misma probabilidad de causar síntomas.

Abombamiento Protrusion o ExtrusionAbombamiento discal

Es una deformación leve y uniforme del disco, sin rotura del anillo fibroso. Suele describirse como un “aplanamiento” o un disco que sobresale un poco más allá de sus márgenes normales, de manera generalizada.

Puede no dar síntomas. A menudo se considera parte de cambios degenerativos habituales con la edad.

Protrusión discal

El disco sobresale de forma más localizada, pero el anillo fibroso sigue intacto.

Puede generar dolor si roza o irrita una raíz nerviosa. Su impacto depende mucho de dónde está situada, más que del tamaño.

Extrusión (hernia discal)

Aquí el núcleo pulposo atraviesa por completo el anillo fibroso y parte del material sale fuera del disco.

Suele ser más sintomática porque el material puede irritar o comprimir raíces nerviosas. Aun así, no todas las extrusiones duelen.

Secuestro discal

Es un escenario menos frecuente: el fragmento extruido se desprende y migra dentro del canal vertebral, sin conexión con el disco.

Puede causar síntomas más intensos si irrita estructuras nerviosas en otros niveles.

Qué importa más: la resonancia o los síntomas

Uno de los puntos clave es este: la gravedad no se define solo por lo que se ve en la resonancia. En la práctica clínica, suelen valorarse tres factores principales.

1) Correlación entre imagen y clínica

Una hernia grande en posición central puede no tocar raíces nerviosas y no dar síntomas. En cambio, una lesión pequeña en una zona crítica (por ejemplo, cerca de la salida del nervio) puede provocar una ciática intensa.

En otras palabras: tamaño no siempre equivale a gravedad.

2) Componente inflamatorio

El dolor no siempre se debe a “pinzamiento”. En muchos casos, la ciática se relaciona con la liberación de sustancias proinflamatorias procedentes del material discal, que sensibilizan la raíz nerviosa.

Por eso puede haber dolor intenso con una protrusión pequeña y hernias grandes con pocos o ningún síntoma. La respuesta inflamatoria varía mucho entre personas.

3) Exploración neurológica

Más allá del dolor, hay que valorar si existe compromiso neurológico, por ejemplo:

  • Debilidad (déficit motor) progresiva.
  • Pérdida de reflejos.
  • Alteraciones claras de sensibilidad.

En algunos casos, puede ser útil un estudio como electromiografía con electroneurografía para evaluar mejor la afectación.

Señales de alarma: cuándo acudir con urgencia

Hay síntomas que requieren valoración médica prioritaria. Presta especial atención si aparece cualquiera de estos signos:

  • Pérdida del control de esfínteres (orina o heces).
  • Anestesia en “silla de montar” (adormecimiento en la zona perineal/genital).
  • Debilidad marcada y progresiva en una pierna.

Estos hallazgos pueden sugerir un síndrome de cauda equina, una situación que se considera urgencia.

¿Por qué las hernias L4-L5 y L5-S1 son tan frecuentes?

Las hernias lumbares aparecen con mucha frecuencia en L4-L5 y L5-S1 por motivos mecánicos:

  • Son los segmentos más móviles de la columna lumbar.
  • Soportan más carga, especialmente al inclinarse, levantar peso o pasar muchas horas sentado.

Esa sobrecarga repetida acelera el desgaste del disco y favorece su degeneración.

Qué nervio puede estar afectado según el nivel

La localización del dolor y de los síntomas ayuda a orientar qué raíz nerviosa está irritada.

Hernia L4-L5 (frecuente afectación de la raíz L5)

Puede provocar dolor que baja por la parte lateral de la pierna e irradiación hacia el dorso del pie (parte superior).

Hernia L5-S1 (frecuente afectación de la raíz S1)

Puede provocar dolor por la parte posterior de la pierna, irradiación hacia el talón y posible debilidad al ponerse de puntillas.

Esta correlación entre síntomas y anatomía es fundamental: no se trata solo de “leer la resonancia”, sino de entender si lo que muestra la imagen explica lo que siente la persona.

Ideas clave para quedarte tranquilo (y actuar con criterio)

Tener una hernia discal no significa automáticamente cirugía.

Muchas personas conviven con protrusiones e incluso hernias sin dolor ni limitaciones.

La intensidad del dolor depende mucho de la inflamación, la zona de contacto con el nervio y la exploración neurológica.

Lo más importante es una evaluación clínica completa y una interpretación adecuada del informe.

¿Siguiente paso?

Si tienes una resonancia con hallazgos como protrusión, extrusión o hernia discal, lo recomendable es revisarla con un profesional que trate la hernia discal como el Dr. Carlos Morales. En una consulta presencial u online podrá ver que correlacione la imagen y tus síntomas; y ofrecerte una opción no quirúrgica para ayudarte a que tu hernia se cure.

Artículos relacionados
¿Ciática o lumbago? ¿Qué es mejor aplicar para este tipo de dolor?, ¿calor o frío? A...

La incidencia del Síndrome De Sudeck se sitúa en 10-20 casos por cada 100.000 habitantes. Pese...

Los antiinflamatorios aunque sean de mucha ayuda en determinados casos, hay que tener claro que tienen...

«Mi objetivo es ayudar a los pacientes que no han encontrado solución a su dolor, para que puedan recuperar su calidad de vida y volver a su actividad, con la mínima medicación y sin cirugía, con independencia de la edad que tengan y de cualquier otra circunstancia».

rrss-dr-carlos-morales-768x768-1-2

Finalista Doctoralia Awards como especialidad de Anestesiología y Tratamiento del Dolor