Frente al modelo tradicional de silenciar el dolor con fármacos externos como corticoides o antiinflamatorios, la medicina regenerativa propone un cambio de paradigma: activar los mecanismos biológicos que ya existen en tu propio cuerpo. El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) no es solo una infiltración; es una herramienta de precisión que utiliza factores de crecimiento autólogos para frenar el daño tisular, restaurar la funcionalidad y evitar la cronificación del dolor mediante la autorreparación celular.
1. La Mochila Biológica: Bioquímica de la Regeneración
Contenidos
ToggleImagina que cada plaqueta es una mochila cargada con miles de señales bioquímicas llamadas factores de crecimiento (FdC). Cuando detectan daño en un tendón o articulación, estas plaquetas se activan y liberan su contenido directamente en el tejido. Esta descarga masiva de señales indica a las células locales que es momento de dividirse y fabricar componentes estructurales como el colágeno y la elastina.
- Hemostasia primaria
- Estímulo regenerativo
- Señalización bioquímica
2. El Proceso: Proliferación y Reclutamiento de Células Madre
El PRP funciona mediante una doble acción. Primero, factores como el TGF-beta actúan como «interruptores» que encienden la síntesis de colágeno y elastina. Segundo, el factor PDGF genera quimiotaxis: una llamada bioquímica que atrae células madre desde la médula ósea hacia el tejido dañado. El resultado es un tejido que recupera su hidratación y sus propiedades biomecánicas.
- Recuperación elástica
- Mayor resistencia
- Hidratación de matriz
- Proliferación celular masiva
- Migración de células madre
- Reconstrucción de la matriz
3. Angiogénesis y Modulación del Entorno Inflamatorio
Más allá de reparar, el PRP optimiza el entorno de la lesión. El factor VEGF estimula la creación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), aportando oxígeno fresco al tejido estancado. Además, el plasma tiene propiedades antimicrobianas y modula los macrófagos, pasando de un estado inflamatorio destructivo (M1) a uno regenerativo (M2), eliminando los desechos celulares de forma eficiente.
- Control inflamatorio
- Acción antimicrobiana
- Limpieza de desechos
- Estimulación de angiogénesis
- Fagocitosis por macrófagos
- Inmunidad celular local
4. La Receta Maestra: Técnica, Dosis y Precisión
El éxito del PRP reside en su obtención personalizada. No basta con centrifugar; se requiere un recuento plaquetario para asegurar una dosis biológica óptima. Tras fraccionar el Buffy Coat y activar las plaquetas con cloruro de calcio, se procede a la aplicación. Para garantizar resultados, esta debe realizarse bajo guía ecográfica o radiológica, llevando el PRP exactamente al punto de estancamiento de la lesión.
- Centrifugado de precisión
- Activación de factores
- Aplicación guiada
- Recuento plaquetario final
- Personalización según patología
- Control ecográfico/radiológico